El correcto cuidado de los implantes dentales es trascendental para garantizar la salud de los implantes a largo plazo y para ello es necesario el trabajo conjunto del equipo de la clínica dental y el paciente.

Según un reciente estudio promovido por la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), en una muestra de 275 pacientes a los que se le colocaron 474 implantes dentales, se observó que sólo el 31% de los pacientes presentaban una salud óptima de sus implantes.

Una de las claves principales para el éxito de los implantes a largo plazo es la prevención de las enfermedades peri-implantarias. Para entender el por qué debemos prestar una especial atención y cuidado de los implantes dentales debemos tener en cuenta que un implante no es un diente natural y por tanto no va a tener la capacidad de respuesta y defensa ante la inflamación que un diente natural. Se sabe que el avance de la inflamación es mucho más rápido alrededor del implante que de un diente, por ello la salud de las encías debe mantenerse en óptimas condiciones antes, durante y después de la colocación del implante, y el paciente debe de ser muy consciente de la importancia de una correcta higiene para evitar estas patologías.

Existen tres principales factores de riesgo de sufrir problemas inflamatorios alrededor de los implantes:

1) Mala higiene oral

Se ha comprobado que una mala higiene oral es responsable de la formación de una biopelícula de bacterias alrededor de los implantes que termina por desencadenar un proceso inflamatorio a su alrededor.

Cuando la presencia de inflamación alrededor del implante se limita a la mucosa alveolar y no hay signos de pérdida ósea, decimos que el paciente presenta una mucositis. La mucositis es una lesión reversible provocada por el acúmulo de placa bacteriana alrededor del implante, generando un aumento en la profundidad del surco a su alrededor y sangrado.

Cuando este proceso se mantiene en el tiempo puede conducir a la pérdida de hueso alrededor del implante, en cuyo caso nos encontraremos ante una periimplantitis.

El riesgo de periimplantitis en pacientes con mala higiene oral es 4 veces mayor que en aquellos con una adecuada higiene oral, y es 8 veces superior si la falta de higiene es importante.

2) Tabaquismo

El tabaco es el principal factor de riesgo para el fracaso de los implantes dentales. El consumo habitual de tabaco aumenta por 2,25 el riesgo de sufrir periimplantitis con respecto a los pacientes no fumadores. A mayor cantidad de cigarrillos diarios, mayor es el riesgo y se ha comprobado que empeora exponencialmente la respuesta al tratamiento.

3) Enfermedad periodontal previa

Las personas que han perdido sus dientes como consecuencia enfermedad de las encías tienen mayor probabilidad de que los problemas se repitan en el implante si no se controla la enfermedad periodontal.

Se estima que estos pacientes presentan 2.17 veces más riesgo de sufrir problemas periimplantarios por lo que debe seguir un control estricto de la enfermedad antes y después del tratamiento.

Existen otros factores propios del paciente que pueden condicionar la aparición de problemas periimplantarios como la diabetes no controlada, los altos niveles de estrés mantenidos en el tiempo, la toma de bifosfonatos, la susceptibilidad genética a tener problemas periodontales y el consumo regular de alcohol.

Por tanto, y especialmente tras la fase de preparación y colocación del implante y una vez pasada la etapa de integración, es fundamental la labor diaria del paciente para mantener sus implantes dentales en perfecto estado.

Un tratamiento de implantes exitoso requiere la colaboración activa del paciente. Sin la adopción de hábitos saludables y revisiones periódicas para el cuidado de los implantes dentales, los riesgos de periimplantitis y por lo tanto de fracaso, son muy elevados.

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